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Argentina tiene una enorme riqueza marítima que, hasta el momento, permanece en gran medida sin aprovechar. Esa es una de las principales reflexiones que dejó la entrevista realizada en FM Pehuenche a Gabriel Pollio, coordinador del proyecto Argentina Azul, quien puso sobre la mesa la necesidad de comenzar a mirar al mar como un espacio estratégico para el desarrollo económico y productivo nacional.
Durante la conversación, Pollio explicó los objetivos de Argentina Azul y la importancia de impulsar la denominada Economía Azul, un concepto que comprende el aprovechamiento sostenible de los recursos y las actividades vinculadas al mar: desde la pesca, la acuicultura y la producción de alimentos hasta la investigación científica, la biotecnología, la energía, el turismo y el desarrollo de nuevas industrias.
Uno de los datos centrales que expuso el coordinador es que Argentina estaría aprovechando menos del 2% de las posibilidades que ofrece su espacio marítimo. Una cifra que permite dimensionar la magnitud de un territorio que podría convertirse en una fuente de producción, empleo, innovación y generación de divisas.
En ese sentido, Pollio destacó que el desarrollo de las actividades económicas en el mar permitiría ampliar considerablemente la capacidad productiva del país. Incluso, sostuvo que aprovechar el área marítima que actualmente no se utiliza podría significar, en términos de superficie productiva, prácticamente duplicar la dimensión del territorio que hoy se considera para esas actividades.
El desafío, sin embargo, no pasa solamente por extraer recursos. La Economía Azul propone desarrollar actividades con planificación, tecnología, conocimiento científico y criterios de sustentabilidad, de manera que la riqueza marítima pueda transformarse en oportunidades concretas sin comprometer los ecosistemas.
El proyecto Argentina Azul busca precisamente instalar esta discusión y promover una mirada estratégica sobre el mar, entendiendo que el desarrollo nacional no puede pensarse únicamente desde el territorio continental. La extensión marítima argentina representa una oportunidad para diversificar la matriz productiva, generar nuevas cadenas de valor y fortalecer las economías vinculadas a las actividades oceánicas.
La entrevista dejó planteado un interrogante central: ¿por qué un país con semejante extensión marítima todavía aprovecha tan poco de su potencial?
Mientras buena parte de la agenda productiva argentina suele concentrarse en el campo, la minería, la industria y los hidrocarburos, el mar aparece como un enorme espacio de oportunidades que todavía necesita políticas públicas, inversiones, infraestructura y una estrategia de largo plazo.
Pensar en una Argentina Azul es, en definitiva, comenzar a mirar el desarrollo del país más allá de sus fronteras terrestres y reconocer que una parte fundamental de su futuro productivo también puede estar en el mar.





